Nuestro objetivo es comprender cómo las actividades de fracking interactúan con sistemas ecológicos y sociales sensibles. Para ello combinamos análisis espacial, observación satelital y aprendizaje automático para revelar cómo la expansión de la infraestructura se superpone con factores ambientales y humanos clave, como fuentes de agua, tierras agrícolas y comunidades.

Desarrollamos indicadores espaciales para evaluar los riesgos potenciales que plantea la infraestructura de fracking. Estos indicadores miden la distancia entre los pozos y los recursos cercanos, como ríos, canales de riego, escuelas o áreas pobladas.

Para construir estos indicadores, combinamos investigación revisada por pares con datos locales y de teledetección. Mapeamos la ubicación de miles de pozos de fracking y calculamos qué tan cerca está cada uno de ríos, canales de riego, áreas agrícolas, escuelas y localidades. Los pozos a menos de 1 km de estos sitios sensibles se clasificaron como de alto riesgo, mientras que los ubicados de 1 a 2 km se consideraron de riesgo medio. Este enfoque resalta dónde es más probable que las actividades de fracking amenacen la calidad del agua, las tierras agrícolas o la salud comunitaria, ayudando a los tomadores de decisión a focalizar el monitoreo y las medidas de protección donde más se necesitan.

Seguimiento de la infraestructura de fracking a lo largo del tiempo. Para monitorear la expansión de la actividad petrolera y gasífera no convencional, analizamos imágenes satelitales de alta resolución combinadas con modelos digitales de elevación para mapear y seguir nuevas ubicaciones de pozos.

Usamos estas imágenes para detectar cambios en el uso del suelo, mapear la infraestructura de fracking y observar cómo se expande la actividad a través de las cuencas.

Detección de infraestructura antes de que se construya. Entrenamos modelos de aprendizaje automático para detectar señales tempranas de preparación de terreno para nuevos pozos de extracción. Esto habilita un monitoreo predictivo, ayudándonos a identificar y analizar áreas con probabilidad de expansión futura incluso antes de que se perforen nuevos pozos.

Nuestro modelo

Con las mismas imágenes PlanetScope, producimos mapas de uso y cobertura del suelo para cuantificar:

Estos mapas ayudan a identificar dónde los ecosistemas o las tierras agrícolas pueden estar en riesgo por la superposición o expansión de la infraestructura.

Esta metodología integrada nos permite ver lo que a menudo pasa desapercibido, la interacción a nivel de sistemas entre la infraestructura de fracking, el agua, la agricultura y las poblaciones humanas.

Al combinar modelización espacial del riesgo, datos satelitales y herramientas predictivas, ofrecemos a las comunidades y a quienes
toman decisiones, una visión más clara de dinámicas ambientales complejas y las herramientas para actuar en consecuencia.

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